Uno de los usos habituales de los indicadores de biodiversidad es determinar el progreso de los objetivos nacionales y mundiales. Estos objetivos comprenden desde planes de acción a nivel local o Estrategias y Planes de Acción Nacionales sobre la Biodiversidad (EPANB) hasta decisiones de acuerdos internacionales como el CDB. El uso y el perfil internacional de los indicadores de biodiversidad ha aumentado considerablemente desde que las partes del CDB se comprometieron en el 2002 a “lograr, para el año 2010, una reducción significativa del ritmo actual de pérdida de biodiversidad a nivel mundial, regional y nacional, como contribución a la mitigación de la pobreza y en beneficio de todas las formas de vida en la Tierra”.
A escala regional y nacional, el requisito de informar acerca del progreso en la consecución del Objetivo 2010 de Biodiversidad ha sido una obligación fundamental para promover el desarrollo de indicadores de biodiversidad. En algunos casos, los países han adaptado los datos y los indicadores existentes al marco del CDB en cuanto a los objetivos, los propósitos, las áreas focales y los indicadores mundiales de los informes presentados al CDB.